Por la mañana es más fácil acostumbrarme a ti.
Todo llega despacio,
(primero el sonido, un vago malestar,
después el cuerpo – tripas, ojos, almohada -,
luego el espacio caliente entre tus hombros,
que acuna mi rostro y es mi trinchera
antes de tomar conciencia.
Con un beso aun caliente,
( último gesto antes de empuñar el día)
empiezo ya a echarte de menos e intuyo
lo que a las 6 o a las 10 de la noche es certeza.
Que no sé por qué te tengo.
Ninguna inercia tirana nos ha unido.
No estamos fatalmente destinados a querernos,
ni a custodiar nuestra historia decidida de antemano.
Sino que, por la tarde,
con la ristra de dragones muertos a tu espalda,
y una brasa de sueños que se ponen con el sol hasta mañana,
te descubro al otro lado de mi puerta
y una fiesta me recorre.
Se abre un cielo entre mi abrazo
y tu barba con olor a chimenea.
El mundo está hecho para mí,
porque existes. Porque quieres ser mejor
para saber que sonrío. Porque tu deseo
me deja sentarme cerca con el mío.
Eres un palacio fresco de luz
tamizada y firmes columnas,
y alrededor de la hoguera que arde
bajo tus bóvedas añejas,
baila mi vida, como lo haría en la azotea.

4 comentarios
Feed de los comentarios de este artículo
noviembre 25, 2008 a 3:38 pm
golf en Córdoba
Me gusto mucho lo q escribiste.. la verdad me hizo llorar! saludos
diciembre 2, 2008 a 4:27 pm
Lucía San Lorenzo
¡Gracias! No te imaginas la alegría que me da leer tu comentario… Un abrazo
abril 6, 2009 a 2:35 am
Venta de campo en la Argentina
hermoso lo que escribiste… que sencibilidad… felicitacion y saludos desde la rioja argentina
mayo 27, 2009 a 12:00 am
Compro campo en la argentina
me encanto… super profundo… segui asi y ojala te inspires para otra poesia